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miércoles, 25 de agosto de 2010

Citas que iluminan a la Luna en Géminis


Cuando crezca quiero ser un nene.
(Joseph Séller)

Es imposible prometer fidelidad absoluta. (Erica Jong)

Solo soy rico en una inquietud interminable. (W. S. Gilbert)

Que los otros se afanen año tras año. Yo vivo de día en día. (Isaac Bickerstaff)

Lo que amo está a mi alcance siempre, en la tierra y en el aire. (Theodore Roethke)

La conversación debe tocarlo todo, sin concentrarse en nada. (Oscar wilde)

Llego la hora, dijo el Walrus, de hablar de muchas cosas: de zapatos, y barcos, y lacre, de colores y reyes. (Lewis Carroll)

Le esta dando cuerdas al reloj de su ingenio; sonara pronto. (William Shakespeare)

Si no puedes confundirlos con talento, hazlo son disparates. (Anónimo)

Lo tuyo es mas bien relumbron que propiamente brillo. Lo que tienes es facilidad de palabra. (Gail Godwin)

Muchas veces quise dejar de hablar, y averiguar que era lo que yo realmente creía. (Walter Lippman)

Si los que van a hablar son los demás, entonces la conversación es sencillamente imposible. (Anónimo)

Pienso que pienso y, por lo tanto, pienso que soy. (Ambrose Bierce)

Ten primero tus hechos; luego, podrás deformarlos tanto como gustes. (Mark twain)

Hacemos preguntas y preguntas... El intelecto da vueltas y vueltas, en constante vaivén. (Wallace Stevens)

Si un hombre ha de vivir es para satisfacer su curiosidad. (Provervio judío)

¿Qué nos podrá dar conocimientos más seguros que nuestros propios sentidos? (Lucrecio)

Es formidablemente divertido advertir cuan diferentes son los climas de nuestros sentimientos en un solo día. (Anne Morrow Lindberg)

A veces me preguntan como puedo hacer tantas cosas distintas sin sentirme fragmentado. Esto jamás me ocurre, porque todo lo que yo hago es comunicación. (Hepzibah Menuhin)

No estoy confundido, lo único que pasa es que estoy bien revuelto. (Robert Frost)

Todos nosotros somos bombardeados constantemente por partículas de desubicada esquizofrenia. (Roger Pierce)

Mi dilema consiste en unir los dos polos de la vida, en transcribir esas dos voces en la melodía de la vida. (Herman Hesse)



sábado, 21 de agosto de 2010

El hombre Escorpio. El desconocido.


Siguiendo con el libro Sextrología, de Starsky y Cox, les ofrecemos la segunda entrega zodiacal: el misterioso Escorpio.


El hombre Escorpio es un individuo severo, estricto en su conducta y sistema de creencias. Su atención se limita a algo en concreto y siempre antepone sus necesidadesa las responsabilidades hacia los demás. Es una figura solitaria, cuando no subversiva, que se mantiene alejada de aquellos que considera la multitud enloquecida. Para este hombre serio, la vida está cargada de experiencias y no hay que desperdiciarla en superficialidades. Hay que aprovechar cada día y exprimirlo para sacar el máximo beneficio posible. Tiene un carácter curioso por naturaleza y tendencia a investigar los misterios de la vida, cosa que lo lleva a rascar la superficie en cada situación. No es de extrañar que los demás lo encuentren intimidatorio. Sin duda provoca, y a menudo pone nervioso a cualquiera que entre en contacto con él. Es incapaz de ver una situación en principio positiva sin contemplar de inmediato todos los posibles inconvenientes. El pesimismo, incluso el nihilismo, es su percepción por defecto, lo que le impide dejarse atrapar en chanchullos y, al mismo tiempo, eliminar los obstáculos con los que se topa. De la misma manera encara el amor, consciente, ante todo, del sufrimiento inherente que comporta. Es reacio a comprometer sus sentimientos; espera y estudia a las posibles candidatas hasta que está convencido de que una mujer posee una belleza interna equivalente a la apariencia y la personalidad brillantes y alegres por las que tiene debilidad. Es espléndido en la atención que dispensa a su amada y procura serlo todo para ella, de modo que perpetúa una existencia aislada de los demás. Cuando se trata de hombres, le atraen los que tienen riqueza y poder semejantes al suyo y, a partir de aquí, está dispuesto a entregarse plenamente a un vínculo psicológica y sexualmente intenso.

Cuerpo y alma
Aunque Escorpio es reservado sobre sus proezas libidinosas, de las que puede tener sorprendentemente pocas, es un individuo con una gran carga erótica –hasta su presencia rezuma sexualidad-, tal vez como consecuencia de haber sido un objeto, incluso un objeto sexual, desde muy tierna edad. Como desde niño se sentía maltratado o marginado emocionalmente, cuando se hace adulto ya está un poco insensibilizado ante los aspectos dolorosos de la interacción humana. Así como Plutón es el planeta más remoto del sistema solar, los hombres que están bajo su regencia son igualmente periféricos. Escorpio aprende que la rutina del “solitario” le funciona, especialmente para atraer a las mujeres que sospechan que es una persona “herida” o “profunda”, ambas suposiciones ciertas. Sin embargo, no es tímido en absoluto, sino una persona con una presencia poderosa cuando se compromete cara a cara, aunque siempre mantenga toda la distancia que la buena educación permita. Establece relaciones rápidas, directas, con cuidado de estrechar las manos necesarias y de hacer apariciones sociales sólo cuando se ve obligado. En general, casi siempre aparece y desaparece de cualquier reunión pasando desapercibido. Aunque esta actitud responde a que se siente socialmente abandonado, el comportamiento típicamente furtivo de Escorpio sólo contribuye a que sea una figura masculina aun más misteriosa y cautivadora. Como un guiño a su serpenteante arquetipo, tiene una psique sinuosa, un torso esbelto pero ancho, como el de una cobra, con unos músculos laterales oblicuos que se funden con una cintura estrecha. […]
El signo de Escorpio rige las glándulas reproductivas de ambos sexos, y estas zonas, tanto las suyas como las ajenas, le interesan especialmente. Puede ser un obsesivo sexual con una fascinación que va desde un nivel puramente físico a otro bastante fetichista. Pero hay más: la regencia de Escorpio sobre los órganos sexuales determina aparentemente que nuestro serpenteante amigo –y no hay una manera fina de decir esto- se parece a un pene más que ningún otro hombre. Toda su persona, sinceramente, parece fálica. […]
Teniendo en cuenta la tortura que puede ser de niño, el Escorpio adulto también disfruta secretamente fastidiando a los demás. Debido a su sagaz naturaleza astrológica, le gusta pinchar a sus amigos o colegas, pero se reserva toques similares, aunque más sutiles, para las mujeres. Le encanta sobre todo llevar a su terreno a cabezas huecas y ofender como quien no quiere la cosa a las compañeras de trabajo o conocidas que considera las típicas guapas tontas, Aunque de una manera tan delicada que casi no se nota. Le fascina ver como pasan los dardos sobre la cabeza de sus víctimas desprevenidas. Los juegos psicológicos son uno de sus pasatiempos favoritos. Nunca acaba de dejar atrás ese estilo de niño travieso que tira flechas disfrazadas de humor y encanta a ese ejército de gente corriente que busca amigos o amores y no le deja pasar ni una. Las personas que superan el test de inteligencia y tolerancia son autorizadas a entrar en su círculo íntimo y nunca más sufrirán sus pullas. Sobre todo cuando se trata de mujeres, le gusta esa que pueda desarmarlo, una belleza honesta que se niegue a aceptar los aspectos sórdidos de su personalidad. Esa exhibición de integridad es la sal de la tierra que logrará derretir el frío corazón de Escorpio, un factor que enciende su interés amoroso mucho más que cualquier exceso de belleza femenina. La sal, como sugiere la expresión, es un símbolo de la cristalización de los valores humanos que tanto aprecia el signo fijo y de agua (que representa los minerales y las piedras, así como el hielo propiamente dicho) de Escorpio. A pesar de la creencia astrológica popular de que escorpión es una especie de ser libidinoso, fanático del sexo, en realidad se trata de uno de los machos más escrupulosos del zodíaco, sino el más. Como tal, en su encubierta búsqueda por encontrar la belleza perfecta con la cual desatar la bestia, sigue siendo el consumado agente secreto.
[…]

viernes, 6 de agosto de 2010

Neptuno (primer parte)

Extracto del libro "Astrología, Karma y Transformación" de Stephen Arroyo




El planeta Neptuno simboliza una fuerza que está enteramente más allá de nuestro control, pues está más allá de los lindes de la razón o de algo comprensible para la mente lógica. El único modo en que Neptuno puede entenderse verdaderamente en su esencia es someterse a él; pues, por definición y función, está más allá de las fronteras. Sólo cuando nos fundimos con él -o sea, cuando nos volvemos sin fronteras- podremos conocerle. De allí que Neptuno se asocie con la mística, el misterio, un sentido de unidad, desarrollo espiritual e inspiración. También se dice que representa informalidad, ilusión, disolución, imaginación e idealismo. Para mí, el modo más útil de describir el significado esencial de Neptuno es decir que representa el deseo de perdemos en otro estado de consciencia (ya sea una consciencia "superior" o "inferior") y el deseo de escapar de toda limitación, tanto de las limitaciones de la existencia material y de su tedio como de las limitaciones de la personalidad y del ego.
Naturalmente, podemos tratar de escapar a través de actividades autodestructivas o personalmente constructivas. Una persona neptuniana puede ser evasiva o escapista, o puede ser muy perceptiva de sutilezas y extremadamente compasiva (¡O una mezcla de ambas!). La experiencia de la "influencia" de Neptuno por parte de un individuo, simbolizada por las configuraciones natales, la posición de casas, y los tránsitos, se caracteriza a menudo por una sensación de confusión, de inseguridad, "de estar en el aire", y "en el espacio". Al menos es por esto que a menudo se percibe cuando el individuo está suficientemente "apoyado" como para poder mantener su equilibrio psíquico. Esta confusión resulta en parte de la actitud común que exige que toda nueva experiencia "encaje" prolijamente en nuestras categorías mentales preconcebidas. Sin embargo, no podremos lograr siempre poner fronteras a Neptuno. Lo que no tiene fronteras ni formas por su naturaleza misma, ¿cómo podrá ser introducido en nuestros limitados conceptos y estructuras vitales? En otras palabras, la confusión o el sentimiento de "estar vagando en el espacio" que tan a menudo se experimenta en relación con Neptuno se desarrolla principalmente cuando resistimos la desintegración y la disolución inevitables de alguna pauta de nuestra vida o de algún aspecto de nuestra personalidad. Este lado negativo de la manifestación de Neptuno es también mucho más patente, como ya se mencionó, cuando no estamos afirmados en el mundo- material. Podríamos decir que, a no ser que nos pongamos de acuerdo con las presiones, realidades y obligaciones de Saturno, no estamos suficientemente apoyados como para manejar lo intenso y lo destructivo de algún planeta traris-saturnino. En otras palabras, tenemos que recibir las intuiciones y la libertad de Urano y la inspiración y el idealismo de Neptuno y hacer/os reales bajando ese conocimiento a la tierra, poniendo a prueba esas lejanas inclinaciones, e incorporándolas a nuestra vida cotidiana. El fracaso en trabajar en esta integración interiormente con gran honradez y diligencia provocará a menudo una tremenda sensación de descontento o, en algunos casos, trastornos psicológicos que, a su tiempo, llevarán a una desintegración en gran escala de 'la personalidad. Un ejemplo excelente de la necesidad de que tengamos los pies plantados seguramente en la realidad práctica como un equilibrio complementario durante cualquier trabajo espiritual o psíquico se encuentra en la autobiografía de C.G. Jung, Recuerdos, Sueños, Reflexiones. En ese libro, Jung escribe cómo, cuando estaba experimentando la fase más intensa de su "confrontación con el inconsciente" -época durante la cual él se estaba encontrando y comunicando con numerosas figuras y seres arquetípicos- lo único que le llevó a través de esta transformación total en su consciencia fue el hecho de que siempre podía mirar hacia atrás y ver que tenía en el mundo un lugar seguro, junto con específicos deberes profesionales y familiares. Sin esa ancla sólida que le fijaba a la tierra, creía que fácilmente podría haber sido zarandeado y devastado psíquicamente como un barquito está totalmente desvalido en una tormenta en el océano. Podemos ver cuán posible y destructiva podrá ser tal devastación presenciando los resultados de los experimentos de muchas personas con drogas psicodélicas, que artificialmente obligaban a abrir los canales psíquicos a las intensas vibraciones que los trans-saturninos representan. Muchas de estas personas experimentaron realidades espirituales y psíquicas que cambiaron profundamente sus vidas; pero, en su mayoría por ser tan jóvenes y, por tanto, sin una base sólida en el mundo de las realidades prácticas y los deberes, tuvieron gran dificultad para integrar estas intuiciones profundas a sus personalidades todavía no formadas. La lucha para integrar tales vislumbres de realidades superiores en la estructura de la personalidad en desarrollo necesitaban una marcada transformación de la consciencia y del estilo de vida, que en muchos casos resultó ser, en última instancia, fructífera y creativa.' Pero llegar a la otra orilla, luego de ser zarandeado por las aguas del inconsciente colectivo, no fue una tarea fácil; y casi todos los que experimentaron extensamente con estas drogas pueden hablar de otros que saben que nunca llegaron al otro lado y que, tras muchos años de esfuerzo, todavía tratan de hallar algo estable que aferrar para apoyarse. En cualquier mapa natal, el factor simbolizado por un planeta en estrecho aspecto con Neptuno está muy sensibilizado y depurado. Esta sensibilidad se manifiesta a menudo como una susceptibilidad a la ilusión, al autdengaño, a la confusión, o incluso a la desintegración en esa dimensión de la vida; pues Neptuno inclina a la persona hacia un conocimiento irrealista o a una fantasía acerca del ámbito particular de la vida. Pero estos mismos problemas pueden llevar al individuo a una búsqueda fructífera de una solución. Durante esta búsqueda de respuestas, cuando la persona llega a saber que, de hecho, está aprendiendo acerca de una realidad superior mediante la experiencia de la desilusión, un aspecto de Neptuno puede indicar entonces una idealización práctica y positiva, y, realmente, una espiritualización del factor indicado. La significación de Neptuno en nuestra búsqueda espiritual la explicamos más en el Capítulo VI; pero, puesto que es raro que se la entienda adecuadamente y se la explique con claridad en los textos astrológicos, deben mencionarse aquí un par de cosas. Hemos dicho que Neptuno disuelve las viejas y muy ordenadas pautas de la consciencia. Así, tomamos consciencia de las limitaciones de nuestras percepciones habituales y del hecho de que existe algo mayor y más vasto que lo que habíamos presumido. Esta intervención en nuestras vidas de un "algo" más unificado (por insustancial que sea) algunas personas la reciben como un profundo misterio espiritual o como un acto de "gracia". Personalmente, descubrí que Neptuno está en conjunción, cuadratura u oposición (los llamados aspectos "malos") con los planetas personales o con el Ascendente en el mapa de todo individuo que vi que persigue activamente algún género de sendero espiritual- como el trabajo principal de su vida. Evidentemente, estos aspectos "tensionados" no son tan "malos" para los buscadores espirituales. Podríamos suponer que la energía generada por tales aspectos es necesaria para impulsar a un individuo a fin de que actúe sobre la base de sus inclinaciones espirituales y se empeñe con mayor esfuerzo en ese ámbito de la vida. C.E.O. Carter descubrió, de modo parecido, que estos aspectos con Neptuno son más indicativos de creatividad artística y progreso espiritual que los aspectos llamados "fáciles" con Neptuno. En su libro Los Aspectos Astrológicos, donde hay un encuadre de los aspectos que creo que contiene más gemas intuitivas que cualquier otro libro sobre el tema, Carter escribe lo siguiente respecto de los aspectos "inarmónicos" entre Venus y Neptuno: En algunos sentidos, éstos parecen conducir a resultados más claros que el trígono y el sextil, pues confieren un descontento divino, y una búsqueda constante e inquieta de un ideal que no es fácil de concretar en la tierra. Esto es particularmente así en asuntos de afectos. Los ideales son realmente muy altos, y puede haber una insatisfacción persistente tanto con cosas como con personas, que varia desde una actitud petulante o quisquillosa, hasta una aspiración noble y un esfuerzo persistente en busca de una realización más plena de las visiones interiores . ... Las combinaciones inarmónicas se encuentran con frecuencia en los horóscopos de grandes artistas. Aunque los aspectos buenos de estos dos planetas son naturalmente más favorables para la felicidad y las circunstancias fáciles, parece que, en lo que concierne a logro, carácter moral y aptitud artistica, los aspectos inarmónicos de ningún modo son inferiores a ellos; de hecho, pueden ser mejores en la medida en que pueden producir más energías (pág. 119). El "descontento divino" del que habla Carter se halla, en realidad, con frecuencia en quienes tienen casi todas las conjunciones, cuadraturas u oposiciones de Neptuno con los planetas personales o el Ascendente. Este descontento proviene del hecho de que Neptuno nos sensibiliza o armoniza con la realidad de las fuerzas invisibles e inmateriales de la vida. Cuando experimentamos que, de hecho, existe un plano más sutil y elevado del ser, que es accesible a la consciencia humana, es a menudo difícil vivir pacientemente una existencia mundana en un mundo material que cada vez más aparenta ser y se siente como una prisión. Me parece que la clave para formar una relación correcta con la fuerza neptuniana de nuestras vidas es comprender que ninguna satisfacción o liberación provendrá de nuestra búsqueda constante del ideal que anhelamos en el mundo externo, y que eso sólo llegará cuando aceptemos la responsabilidad (¡Saturno!) para que hagamos el ideal de nuestras vidas mediante nuestra creatividad y devoción. En otras palabras, hemos de volvemos hacia dentro, hemos de vivir el ideal a fin de hacerla real. Es inútil buscar siempre irrealístamente la situación perfecta, ya sea ésta el trabajo perfecto, el matrimonio ideal, o el hogar que es una pinturita con un hermoso escenario alrededor. Neptuno nos inclina a colgamos de cuadros o imágenes de perfección, hacia los que queremos luego correr para escapar del dolor de la vida diaria. Naturalmente, una persona muy sensible puede necesitar vivir en un medio ambiente o tener un tipo de trabajo que, por lo menos, no vacíe su energía mediante tensión constante. Pero insistir en que todo sea perfecto antes de que lo vivamos en plenitud, antes de que nos comprometamos a ello por completo, es una actitud que asegura que jamás sentiremos paz interior alguna. v

viernes, 30 de julio de 2010

Urano

Extracto del libro "Astrología, Karma y Transformación" de Stephen Arroyo








El planeta Urano simboliza una fuerza que se manifiesta como cambios repentinos de la pauta de vida, alteraciones súbitas de la consciencia, destellos de intuición, y rápidas eclosiones de nuevas ideas y conceptos originales. Urano puede concebirse como un canal a través del cual fluyen fuerzas poderosas que penetran en la consciencia con rapidez eléctrica.
Urano se manifiesta también como impulsos hacia la independencia, la rebelión, la excentricidad, lo inconvencional, lo original y lo inesperado. La "influencia" de, Urano no hace que
una persona sea particularmente estable; pero la convierte en un canal a través del cual pueden nacer nuevas ideas.
Cuando Urano es fuerte en un mapa, ese factor simbolizado por el planeta (o por los planetas) en su aspecto con Urano se electrifica, se magnetiza, se energetiza muchísimo, y, si todo marcha bien
, se ilumina. Por tanto, vemos que Urano "actúa" eléctricamente, en impulsos repentinos. Esta energía es
necesaria para que estalle a
través de las defensas saturninas del ego y las barreras del pensamiento de la mente consciente. En contra de algunos criterios, Urano no siempre actúa destructivamente. Se manifiesta como destrucción solamente cuando hay resistencia a su influencia. Puesto que alguna forma de resistencia está habitualmente presente, sin embargo, (especialmente si Urano está comprometido en aspectos tensionados), un tránsito de Urano se experimenta a menudo como muy destructivo.

Mediante tránsito, Urano interrumpe lo viejo y revoluciona nuestro modo de ser en el ámbito indicado. Trae vastos cambios que tienen el efecto de reorganizar (a menudo, desorganizando al principio) nuestra consciencia a fin de permitir que se produzca un nuevo crecimiento. Psicológicamente, estalla en la consciencia en forma de cualquier idea, sentimiento y conocimiento que fuera subliminal, o sea, precisamente debajo del umbral de la consciencia. Por tanto, sus tránsitos son enemigos de represión de cualquier índole. Si un individuo estuvo viviendo de manera reprimida, un modo de vida en el que estuvieron bloqueados, descuidados o ignorados los elementos vitales de su naturaleza, es casi seguro que un tránsito de Urano por conjunción, cuadratura u oposición a uno de los planetas personales traerá a la superficie, con gran inmediatez, una intensa confrontación con estas partes de la naturaleza de la persona. Urano acelera siempre el ritmo de la naturaleza; y por. ende, el individuo que experimenta uno de estos tránsitos está a menudo tenso, excitable, inquieto e impulsado por un abrumador deseo de cambio y libertad. Urano en su mejor forma, es el gran liberador, el despertador, el iluminador que levanta con tal intensidad la vida
interna y externa de la persona que, de allí en adelante, las cosas nunca son las mismas
. Este planeta puede parecerse a la mitológica figura de Prometeo, quien robó el fuego de los
dioses y de esta manera perm
itió que los seres humanos extendieran el alcance de su conocimiento. Durante los tránsitos de Urano, la mayoría tiene deseos de activar sus necesidades de excitación, libertad y experimentación. A menudo realizará radicales mudanzas para cambiar lo que percibe que
es una situación vital asfixiante. Sin
embargo, un pequeño porcentaje de personas experimentará casi totalmente los tránsitos de Urano en un nivel interior, durante el cual revolucionará sutilmente su actitud, su entendimiento y su modo de auto expresarse en los ámbitos indicados. Su vida externa
reflejará frecuentemente este enfoque nuevo y despierto de la vida, pero en estos casos, de ningún modo esto se patentizará siempre con facilidad. Durante los tránsitos de Urano, a menudo el individuo tiene un impulso de escapar de las
situaciones de la vida que se ve que son inhibitorias o frustrantes de su autoexpresión individualista. Pero, a veces es un enfoque más constructivo, dando por sentado que la situación vital es fundamentalmente sana y vitalmente flexible, para que
esa persona experimente cambios radicales dentro de los confines de la vieja situación, ya se trate de matrimonio, trabajo o lo que fuere. La ampliación de la auto-comprensión que po
drá resultar de tal desafío es a menudo mucho mayor que la que se ganaría tirando lo viejo y saltando excitadamente dentro de lo nuevo y lo diferente. Por supuesto, esto no es negar que a veces es necesaria una revolución total o una repolarización en algún ámbito de la vida.

En muchos casos, la influencia de Urano podrá definirse culturalmente, pues Urano comienza donde termina Saturno. Saturno señala la frontera de la consciencia del ego personal, simbolizando las normas y reglas culturales y colectivas (una clase de "super-ego" cultural en términos freudianos). Saturno es, pues, rígido y contraído. Urano, por el otro lado, estalla a través de esta vieja estructura con impulsos revolucionarios; y la rigidez de la frontera saturnina habitualmente hace
que se raje y rompa en pedazos
. Las manifestaciones psicológicas de fuerzas uranianas como las que experimenta el individuo no sólo son comprensibles sino también hasta vigorizantes de la mente que está abierta hacia lo nuevo. En la antigua astrología, al planeta Mercurio se lo conocía como el mensajero de los dioses, término que suena muy parecido a la descripción que hace Rudhyar de los planetas trans-saturninos como "embajadores de la galaxia". Mercurio se asociaba entonces con la facultad creativa en los seres humanos. Por supuesto, los antiguos astrólogos, hasta donde sabemos, no conocían la existencia de Urano. Empero, muchos alquimistas estaban al tanto de una función creativa más profunda (o más elevada) que el nivel de la mente racional, que es el significado primordial de Mercurio en la astrología moderna. Estos alquimistas asociaban esta actividad creativa con el significado oculto de Mercurio como el unificador de los opuestos.
Desde nuestra perspectiva moderna, bien podríamos preguntamos si se referían a la función de Urano pero no tenían tal símbolo planetario para expresar lo que experimentaban. Esta hipótesis parece la más probable bajo la luz del hecho de que numerosos astrólogos modernos están ahora afirmando que, en contraste con la antigua versión griega de la exaltación y dignidad de Mercurio en Virgo, la exaltación de Mercurio debe considerarse que está en Acuario, el signo de Urano.

Dane Rudhyar, en su profundo e inspirador libro titulado Triptycb, se refiere a Urano como "el creativo poder del espíritu universal". Rudhyar dice que Urano se refiere a la etapa de la "transfiguración" personal y que "el individuo transfigurado se convirtió en un centro focal para la liberación del poder de la Mente Universal". Asimismo, declara que Urano puede concebirse como "La Voz de Dios", "el creativo poder del Sonido místico que, según la vieja tradición de la India,
llena todos los espacios .
.. " El "poder de la mente universal" es evidente en las percepciones extraordinariamente rápidas que acompañan una armonía uraniana. Esta proviene de la
aptitud para ganar conocimiento e intuición de otras dimensiones a través de una sensibilidad psíquica elevada. Urano representa el conocimiento intuitivo y la extensión del proceso
racional más allá de las barreras del espacio y del tiempo. La experimentación hacia la cual las energías de Urano impulsan al individuo proviene de esta sensación interior de que para
el conocimiento humano no hay fronteras
; proviene de la fe interior de que un individuo tiene la capacidad para entender la vida de modo más vasto y que tiene el derecho divino a
perseguir este conocimiento, no importa qué sabiduría convencional pueda dictar. (Naturalmente, muchos uranianos se enfrascan tanto en la emoción del descubrimiento y la experimentación que, por lo común, en sus actitudes y opiniones se van a los extremos, en cuyo caso se entregan al fanatismo, al cabal desprecio de la tradición, y a la cerrada obstinación.)
Esta "intuición" de la que los uranianos son capaces no es, sin embargo, incompatible con la lógica. Grant Lewi señaló, hace más de treinta años
, que Urano funciona de modo muy lógico, pero que la lógica opera tan rápidamente que parece ser intuición. También escribió que Urano representa la extensión de la percepción dentro de los reinos de la mentalidad superconsciente, que podemos interpretar como la aptitud para armonizamos con el nivel arquetípico de conocimiento de la mente universal. Una vez que pasamos las fronteras de Saturno y nos aventuramos en los reinos de Urano y Neptuno, empiezan a desaparecer todas las dualidad es, todas las oposiciones que se perciben debido a la "lógica" limitada, y todas las formas separadas. Es entonces cuando empieza a haber un fusionador de dicotomías, que en la percepción uraniana se manifiesta viendo las cosas como ambos y en vez de 0 ... 0. En otras palabras, a los opuestos de la mente lógica materialista se los ve juntos en un destello de percepción inmediata, como partes de una perspectiva íntegra y vasta de la
vida.

La posición de casa de Urano nos muestra dónde podemos potencialmente experimentar y usar este poder despertador, dónde se sienten más inmediatamente los cambios, las intuiciones y una sensación de necesitar una vasta libertad personal. Esta casa muestra dónde tenemos deseos de apartarnos de normas convencionales de expresión, y dónde a menudo rechazaremos la tradición y los inútiles estorbos a fin de hacerlo. Si tenemos a Urano en una casa angular, habrá deseos especialmente fuertes de representar nuestra inconvencionalidad de modo evidente y dinámico. Si Urano está en casas sucedentes o cadentes, por otro lado, la persona tal vez tenga tan sólo deseos enderezados hacia impulsos revolucionarios o inconvencionales, pero quizá ponga a trabajar esos
sentimientos en su vida cotidiana de un modo más sutil, mientras que puede ser que, en la superficie, parezca muy conservadora.

martes, 27 de julio de 2010

Sextrología. La Astrología del sexo y los sexos.

El hombre Libra. ‘El personaje’

Libra es el hombre renacentista del Zodíaco. Para él, la vida es arte, y se plantea la existencia como lo haría un pintor enfrentado a una tela blanca, sintiendo el poder para crear un mundo basado únicamente en sus visiones idealizadas mientras se esfuerza en atrapar realidades abstractas y radicales que siente que hasta ahora han permanecido fuera del alcance de la humanidad. Está en sintonía natural con las energías ordenadas y no caóticas del universo, por lo que es un hombre de muchos principios y filosófico. El Libra es perfeccionista, cuando no platónico, y siempre busca condiciones de mejoramiento tanto para él como para otros; ver las cosas de color de rosa, sin embargo, lo puede exponer a grandes decepciones. Es de creencias liberales y pionero en el plano intelectual, lo que suele acabar enfrentándolo con los aspectos más convencionales de la sociedad. A pesar de ser librepensador, el Libra es típicamente tradicional en su necesidad de una relación estable, lo que no excluye necesariamente flirteos extracurriculares, de pensamiento o acto. Le atraen las mujeres independientes, un igual intelectual, con quien pueda vivir en mutua armonía conservando sus esferas de influencia respectivas. Para él el amor es un encuentro de mentes, y la mujer debe compartir su apreciación por los ideales intelectuales, la estética y un enfoque sensual, cuando no etéreo, del sexo. Las relaciones con otros hombres adoptan un carácter fraternal que le impide muchas veces acceder a sentimientos amorosos y profundos. No se implica a fondo con los amantes, y sus lazos recuerdan más a amistades pretenciosas de naturaleza mucho más homoerótica que abiertamente caliente y fuerte.

Cuerpo y alma.

El hombre Libra podría ser el personaje más interesante del bloque astrológico. Desde su fisonomía animada hasta su forma de vestir caprichosa, pasando por sus expresiones exageradas, no se puede negar que el chico de la balanza llama la atención. Eternamente juvenil y más mono que guapo en el sentido clásico, puede parecer casi salido de un cómic o, en algunos casos, de un chiste. Orgulloso de haberse creado un estilo personalizado, a este dandi de cara de niño le encanta revolotear por la ciudad, entrar y salir con toda naturalidad de mundos sociales muy diversos, adaptándose fácilmente y con un estudiado armario apropiado para cualquier situación. Aunque es un poco más alto y delgado que otros miembros de su familia, el hombre Libra consigue tener un definitivo aspecto querúbico. Tiene la cara redonda, de goma y totalmente expuesta por un nacimiento del pelo extremadamente alto; cabellos rizados o ralos, aunque finos; ojos almendrados y hundidos enmarcados por párpados gruesos; posibles hoyuelos en las mejillas, y nariz recta pero ligeramente achatada y flexible, casi como si no tuviera cartílago. La boca: una hendija horizontal más bien pequeña que se frunce ligeramente en sus extremos, rematada por un labio superior con acertada forma de arco de Cupido, que le da una expresión de niño a punto de hacer pucheros. Pese a su aspecto casi de teleñeco, tiene el semblante algo melancólico, como el del payaso triste que hace reír a los demás. Por supuesto, la posesión de un ingenio excepcional es un derecho inalienable del Libra, célebre por saber sentarse a escuchar tranquilamente lo que dicen los demás solo para interrumpirlos en el momento oportuno con alguna buena ocurrencia. Es un maestro de los juegos de palabras, las indirectas, la ironía y los dobles sentidos: si bien hay gente que puede tardar un poco en captar por completo la gracia de su brevísimo comentario, en cuanto se enteran de todo lo que ha querido decir estallan las risas más estentóreas. Aunque tal vez finja estar de vuelta de todo, al hombre Libra le encanta socializar; de hecho, tenderá a decir que odia estar solo. Poca gente da tanta confianza tan deprisa como un Libra, que acoge a los extraños como si fueran parientes perdidos, ya que su instinto le hace abrirse a todos en todas las situaciones. Al tener un carácter tan gregario, los miembros más serios del Zodíaco lo malinterpretan muchas veces como el típico frecuentador de fiestas superficial. Sin embargo, el chico de la balanza no desconoce la soledad y la depresión. Lo que pasa es que le parece de mala educación andar quejándose ante los demás; ya que está acostumbrado a desconectar de los malos rollos de su alma.

domingo, 25 de julio de 2010

Sextrología. La astrologia del sexo y los sexos.

Extracto del libro de Starsky y Cox.

“El Zodíaco propiamente dicho es un diálogo y, a menudo, una batalla entre los sexos; y Sextrología, una exploración de los signos astrológicos desde el punto de vista del género, la identidad sexual y el comportamiento sexual. El círculo del Zodiaco, ante todo, esta dividido en seis signos masculinos (fuego y aire) y seis femenino (tierra y agua), lo que refleja el equilibrio universal, ya que la existencia es un gran sistema de Yin y Yang. La premisa básica de este libro es que hay veinticuatro signos, no sólo doce, puesto que cada uno de los doce signos se vuelve a dividir en polaridades por sexos.”
Aquí va un extracto de este interesante libro, los dos caracteres librianos: la mujer Libra y el hombre Libra.


El signo de la igualdad sexual: La mujer libra, ‘El Encanto’.

La mujer Libra es la activista del Zodíaco: como es la persona con más principios de la rueda astrológica, no se puede separar de sus elevadas convicciones. Considera que hay que rediseñar el mundo porque le faltan precisamente los ideales que ella intenta difundir con la mayor urgencia. Si ve alguna injusticia, se siente obligada a luchar para corregirla: el reino de la justicia humana es su ámbito particular. Tiene una gran mente, una facultad especialmente afinada que sólo se ve eclipsada por su peculiar y etérea belleza. De todas las mujeres, es la mas guapa y atractiva (casi nunca se la podrá describir como sensual o claramente sexy), aunque en ese sentido y en muchos otros su apariencia puede ser engañosa. Apreciada por sus recatados encantos, corre el riesgo de convertirse en objeto de adorno, en una mujer-trofeo con clase utilizada por los hombres para que los admiren o como forma de impresionar a los demás. Mientras, sus planes de amor consisten en unirse a un amigo de verdad, un igual, un librepensador que comparta su celebre afición por las artes y por todo lo que sea estético, así como sus ideas políticas, a menudo radicales, y sus visiones igualitarias. En cuestión de relaciones es poco convencional, se presta al sexo promiscuo con alguien que piense igual y, de hecho, es reacia a los vínculos legales a largo plazo. Cuando se compromete con un hombre, le exige completa fidelidad. Nada da más miedo que una señora libra despechada. Independientemente de su identidad sexual, siente una clara atracción hacia otras mujeres, sobre todo hacia mujeres extremas, amazonas con glamour, supermodelos exageradamente bellas o radicales defensoras de intereses megáfono en ristre o, si se puede elegir, una justa combinación de ambas.

Cuerpo y alma

Nunca se sabe lo que se puede tardar, desde una conversación de una noche hasta un mes entero de vagas interacciones, antes de que la mujer Libra deje entrar a alguien en su vida, reservándose siempre para ella el derecho a salir. Sin embargo, pese a su intento tan propio y tan consciente de ser distante, hay algo en ella luminosamente atractivo. Como sugiere la imagen de la balanza de su signo –el símbolo se puede leer alternativamente como el sol poniente o el lucero de la tarde, Venus-, la mujer Libra tiene cierta cualidad estelar que la convierte en la mujer del bloque astrológico a la que antes se intentan ligar mas hombres. Pero sus proyecciones astrales se le adelantan y casi nunca se le acercan e forma brusca o brutal: hasta un completo desconocido se sentirá impulsado a aclarar la garganta, alisarse el pelo y mostrar el mejor de los comportamientos antes de emitir o tartamudear la primera palabra de presentación. Desde un principio, el hombre que esta con una libra no sabe si va o si viene, puesto que su rostro es tan cálido y acogedor como distante. Como sugiere el símbolo del signo, parece que flota en algún horizonte lejano: nada que ver con el sol canicular de la mujer Leo y sus intenciones descaradas, sino más bien con la luz suave y serena del crepúsculo en octubre, un calor fresco y equilibrado. Lo que hace es enviar un mensaje mixto; la exigente Libra cree que siendo enigmática ganará tiempo para decidir si asigna a una persona un lugar en su vida o si la rechaza de plano. La decisión es siempre suya, lo que podría explicar por qué sentimos esa necesidad inconsciente de impresionarla con un mensaje de valía. Es sorprendente hasta qué punto los individuos mejor considerados se encuentran haciendo de todo en presencia de la jueza supuestamente imparcial del Zodíaco. Mientras, la opinión que se reserva nos pone a todos los demás a trabajar a pico y pala para agradarle.
Como su planeta Venus, que sólo parece ser una estrella porque refleja la radiación del sol y la devuelve a los mortales que poblamos la Tierra, la Libra no siempre es quien fabrica la beneficencia que parece proyectar. Incluso cuando está del peor de los humores, no puede evitar destilar una sensación de luz y bondad. Esto es al mismo tiempo una bendición y una maldición para ella: igual que las actrices Libra suelen tener que luchar para que no las encasilles en papeles rectos o incluso estirados, la mujer Libra típica transmite un aura ejemplar que atrae a los demás hacia ella, en especial a los hombres, como Mary Poppins a los niños traviesos. Además, si bien se pasa la vida esquivando los avances de los hombres, éstos casi nunca son de naturaleza estrictamente sexual. Al contrario, Libra se inscribe como la chica ideal a la que se le puede pedir la mano (aunque sin necesidad de excluir otras partes del cuerpo: tampoco es completamente inmaculada o de apariencia inocente). A diferencia de Virgo, que la precede en la rueda zodiacal, Libra no es un personaje femenino de tanto peso y carga como para representar una tromba de responsabilidad moral sobre los hombres. Incluso puede emitir las vibraciones opuestas: muchos hombres dan por hecho que la vida con la cardinal-aire doña Libra tiene que ser de lo más grata, que han encontrado una mujer etérea libre de las cargas de este mundo, con la que imaginan que su ánimo y sus aspiraciones mas elevadas se encumbrarán aun más. Así de prometedora resulta la imagen que desprende Libra. Con una serenidad y elegancia naturales, cubre las expectativas de incluso el punto de vista más machista de la feminidad, pese a ser una feminista de primer orden. De hecho, tiene demasiado estilo y aplomo para empezar a mandar a paseo a cualquiera de los muchísimos hombres que se enamoran de ella cada día. Siempre lo supera todo y despacha hasta la más vergonzante o difícil de las situaciones con cualquier palabra amable, una sonrisa o una disculpa de su propia cosecha.
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viernes, 21 de mayo de 2010

Citas que iluminan a la Luna en Tauro

Mi fuerza sólo radica en mi tenacidad. (Luis Pasteur)

Aprieta como un bulldog, y muerde con fuerza todo lo que puedas. (Abraham Lincoln)

La firmeza es esa cualidad que es admirable en nosotros pero detestable tozudez en los demás. (Anónimo)

Mejor es tener una renta permanente que ser fascinante. (Oscar Wilde)

Todo lo que tienes quiere ser dueño de ti. (Regina Elbert)


No me preocupa tanto qué soy para los demás, pues respeto lo que soy en mí mismo. Seré rico por mí mismo, sin tomar prestado. (Montaigne)

El propósito humano principal es la creación y conservación de los valores. (Lewis Mumford)

El color del suelo estaba en él, la tierra roja, el aroma y el gusto de las cosas elementales. (Edwin Markham)

Descansa un poco. Ten paciencia. Espera. (Timothy Steele)

Si tratan de apresurarme, siempre digo: “ lo que pasa es que tengo otra velocidad... y es más
lenta “. (Glenn Ford)

Piensa en mí, tan tranquila .... con una voz de paciencia infinita. Suave hasta cuando resiste. (W.S. Merwin)

Estar ocioso exige un fuerte sentido de identidad personal. (R.L. Stevenson)

Es mejor haber holgazaneado y perdido que no haber holgazaneado jamás.(James Thurber)

Daría toda mi fama por un jarro de cerveza y seguridad. (Shakespeare)

Felicidad: una buena cuenta bancaria, un buen cocinero y una buena digestión. (Jean-Jacques Rousseau)

La seguridad es una invitación a la indolencia. (Rod McKuen)

Proyecto mi calor alrededor de mí y se refleja en los demás. (Anais Nin)

Tarde o temprano, él es el mismo amigo de siempre. Siempre de buen humor, siempre contento de verte , siempre triste cuando te vas ... Tan sencillo, de tan buen temperamento y tan afectuoso. (Kenneth Grahame)

Pero soy constante como la estrella polar, cuya verdadera cualidad fija y quieta no tiene parangón en el firmamento. (Shakespeare)

Antes de que podamos dar algo de nosotros a los demás deberemos, en primer lugar, ser dueños de nosotros mismos. (Ignazio Silone)